
[Imagen que muestra las fases del moldeo por soplado y estirado: calentamiento, estirado y soplado] El método más eficiente y ampliamente utilizado en la fabricación de bebidas a gran escala es el proceso de dos pasos, conocido como moldeo por soplado y estirado con recalentamiento (RSBM). Este proceso separa la creación del plástico del soplado final de la botella, lo que ofrece la máxima flexibilidad y rapidez:
El secreto del increíble rendimiento del PET reside en el estiramiento simultáneo vertical y horizontal. Esta acción física, conocida como "orientación biaxial", obliga a las cadenas de polímeros del plástico a alinearse en una rejilla estructurada y muy compacta. Esta alineación aumenta drásticamente la resistencia a la tracción del envase, reduce su permeabilidad al gas (mejorando sus propiedades de barrera naturales) y confiere a la botella su característica transparencia similar al vidrio.
Dado que la orientación biaxial hace que el plástico sea exponencialmente más resistente, las marcas de bebidas no necesitan recurrir a paredes de plástico gruesas y pesadas para proteger su producto. Mediante el uso de maquinaria SBM de precisión y simulaciones de software avanzadas, los ingenieros pueden estirar el plástico hasta hacerlo increíblemente fino, manteniendo al mismo tiempo la máxima integridad estructural. Profundice en los mecanismos de esta estrategia de ahorro de costes en La ingeniería detrás de la reducción de peso del PET: maximizar la resistencia y reducir el material.
El proceso SBM en dos pasos permite a las marcas revolucionar por completo su cadena de suministro. En lugar de enviar camiones llenos de botellas vacías y totalmente sopladas (lo que supone, en su mayor parte, transportar aire), las marcas pueden enviar preformas compactas e invertir en equipos de moldeo por soplado en sus propias instalaciones. Para saber si esta estrategia es adecuada para sus operaciones, lea nuestro análisis sobre La economía del soplado de botellas in situ.
